Europa, América, Australia, …, partes del planeta a las que llamamos mundo desarrollado. Primer cuarto del siglo XXI. Alta tecnología. Conexión a internet 24/7/365. Amigos en redes sociales. Millones de canciones a un clic en Youtube. Cientos de series a dos clics en Netflix. Likes en Instagram y en Facebook. Retuits. 134 whatsapps sin leer. Emails con tareas del instituto. Centros comerciales. Amazon. Black Friday. Día sin IVA en MediaMarkt,....

Y en medio de todo eso, TÚ, preguntándote sin saberlo cómo demonios sobrevivir sin que te estalle la cabeza un día detrás de otro.

El mundo es un lugar sin manual de instrucciones. Los seres humanos, al contrario que el resto de seres vivos, tienen que inventarse “cómo vivir”. Y tú eres un ser humano.

Me explico. La vida de un gato no es muy diferente ahora a como lo era hace cien, quinientos o dos mil cuatrocientos veinticinco años. La vida de una persona de tu edad sí es diferente a una persona similar que viviera hace cincuenta, ciento cuarenta o dos mil años. Tal vez estés de acuerdo conmigo en que es preferible haber nacido en el siglo XXI que haberlo hecho en el siglo XV, sobre todo si eres una chica. Con toda seguridad, si tienes una casa donde vivir, dispones de un frigorífico con comida, abres un grifo y sale agua que se puede beber, vas al médico cuando enfermas y te obligan a asistir a clase hasta los 16 años, vives mejor que los reyes y emperadores de la antigüedad. Lo repito, vives mejor que los reyes y emperadores de la antigüedad. Tu vida no peligra cada día, tus derechos básicos están protegidos, no te mueres por una herida infectada ni por un resfriado mal curado, te vacunan, te ponen maestros y profesores gratis durante al menos trece años de tu vida. Podría seguir un buen rato añadiendo cosas que le hubieran parecido imposibles a la persona más rica y poderosa de hace tan solo cinco siglos.

  • Pero, ¿es todo tan bonito como me lo estás pintando?
  • Sabes que no. Sientes que no. No, no lo es, por eso quiero contarte algo más. Quiero hablarte de la otra cara de la moneda. Vivir hoy puede que sea más cómodo que antes, pero al mismo tiempo es más “difícil” (es una paradoja*)
  • ¿Quieres decir que antes era más “incómodo” pero más “fácil”?
  • Sí, eso es exactamente lo que quiero decir.
  • ¿Y cómo es eso posible?
  • Porque antes había menos opciones, menos posibilidades de elegir. Ahora, sin darnos cuenta, estamos obligados a tomar decisiones constantemente. Elegir qué ponernos porque tenemos ropa para ponernos; elegir qué comer porque tenemos comida para comer; elegir qué serie ver porque tenemos cientos de estrenos; elegir qué estudiar porque hay decenas de opciones; elegir, elegir, elegir,... Y elegir es agotador. Y el agotamiento produce malas decisiones y nerviosismo. Y el nerviosismo permanente conduce a a la ansiedad. Y la ansiedad…

Con Teenrebv pretendo echarte una mano para que decidir de manera adecuada sea un poco más sencillo (solo un poco porque decidir siempre es difícil). Así tendrás más “frescura”, menos agobio. Y menos agobio se traduce muchas veces en mejores decisiones.

La clave para decidir mejor es convertirte en el diseñador de tu entorno.



Tendrás más noticias muy pronto con ejemplos concretos y muy fáciles (¿seguro?) de llevar a la práctica. Serán como ese libro de instrucciones básicas que no encontramos por muy bien que lo busquemos. Porque no existe.

Y como no existe, es buen momento para hacerte una pregunta:

"¿Quieres participar en la elaboración del LIBRO DE INSTRUCCIONES DE TU PROPIA VIDA?"

Ese libro va a ser escrito. De hecho ya está siendo escrito por otras personas...

(*paradoja: situación que se da cuando esperamos una cosa por un razonamiento lógico pero lo que ocurre es lo contrario).